16.10.2015 18:52

La Robótica en las Aulas

¿Para qué puede servir que los escolares de Primaria empleen un robot en el aula? Las aplicaciones van más allá de recurrir a la tecnología como un juguete. Se trata, más bien, de que los niños se acostumbren a la resolución de problemas, a fomentar su curiosidad, a lograr un aprendizaje significativo. Porque el objetivo es que las nuevas generaciones no se limiten a “apretar botones”, sino que aprendan cómo funcionan.

¿No es demasiado pronto para los escolares?

No queremos que nuestros críos, o los adultos, sean robots, sino que sepan trabajar con ellos. Necesitamos movernos en la vida mediante botones, y hay que alimentar la curiosidad de los niños, que sepan qué funciona al apretar ese botón. Y en Primaria hay esa curiosidad, por eso en el curso trabajamos con escolares de 5º y 6º, para que luego en la ESO se pueda continuar en esa línea. De hecho, uno de los objetivos es que los estudiantes de 12 años sepan programar.

Los chicos ya están acostumbrados desde pequeños al móvil, los ordenadores, las pantallas…  ¿Los profesores tienen que ponerse las pilas para no quedarse atrás?

Sin duda. Los estudiantes son nativos digitales. Enseguida son capaces de echar a andar un robot. El trabajo de los profesores consiste en sacar partido de esa energía y dirigirla hacia el aprendizaje. Que los robots les lleven a preguntarse cosas. El uso de la tecnología en el aula no debe ser gratuito: tienen que divertirse, pero también pensar.

Un robot puede servir para motivar a la gente y vencer los mitos. Emplearlos no tiene por qué ser tan complicado

¿Quieren generar científicos o estas enseñanzas valen a cualquier estudiante?

Ambas cosas. En Europa ya se ha detectado un déficit de científicos, y hay un problema real si en ocho o diez años no podemos competir con otras potencias. Pero este también es un aprendizaje que sirve para todos. No hablamos de alta tecnología, sino de herramientas para resolver problemas. Hablamos de formar a los chavales, ayudarles a razonar, y eso vale para las clases de Informática, pero también para las de Filosofía. 

Entrevista realizada por el Diario de Navarra al profesor Alfredo Pina

 

 

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